El 11 de septiembre de 2001, mientras el mundo era testigo de una de las tragedias más dolorosas de la historia reciente, cientos de bomberos acudieron al llamado de emergencia y avanzaron hacia el peligro para rescatar y proteger a quienes se encontraban atrapados.
343 bomberos del FDNY perdieron la vida aquel día, cumpliendo con su deber y demostrando, hasta el último momento, el verdadero significado de servir a los demás.
Desde la Compañía de Bomberos BFB Victoria N.° 8, rendimos homenaje a su memoria, a su valentía y al legado que dejaron para las generaciones de bomberos que continúan llevando el uniforme con honor, compromiso y vocación de servicio.
Porque un bombero siempre responde al llamado.
Nunca olvidaremos.